Comunicado ABP
Por la libertad, la dignidad y la reconstrucción democrática de Venezuela
• Por Alianza Bravo Pueblo
Es el momento de abrazar la libertad, respetar la voz del pueblo y edificar una Venezuela de reconciliación, justicia y prosperidad para todas las familias.
El camino hacia una Venezuela democrática es un clamor del corazón de millones de venezolanos que, con valentía y sacrificio, han mantenido viva la esperanza de cambio. Este proceso no se detiene, es imparable, gracias a la firmeza de nuestro pueblo y al acompañamiento de la comunidad internacional que reconoce que el poder verdadero reside en los ciudadanos.
Por eso, el objetivo de este momento histórico es claro: devolver la soberanía al pueblo, recuperar las instituciones bajo el mandato de nuestra Constitución y en cumplimiento de los tratados internacionales que nos comprometen como nación. En pleno respeto a la soberanía nacional, esto incluye la ratificación del presidente electo Edmundo González Urrutia en el ejercicio del poder y el reconocimiento al liderazgo indiscutible de María Corina Machado. Junto a esta prioridad, lo más urgente hoy es garantizar los derechos fundamentales de todos los venezolanos y de quienes han hecho vida en nuestra tierra. El primer gesto concreto e indispensable debe ser la liberación inmediata de todos los presos políticos, tanto civiles como militares venezolanos y extranjeros, el fin absoluto de las detenciones arbitrarias y de cualquier mecanismo que busque silenciar o intimidar a quien piensa distinto, abriendo así la puerta a una transición serena y en paz.
Liberar a los presos políticos y poner fin a la persecución no resuelve todo, pero sin estos pasos es imposible hablar de un compromiso real con la democracia. Exigimos hechos concretos que demuestren la voluntad de desmontar el aparato de represión construido durante años, permitiendo que la verdad ilumine lo ocurrido y que la justicia traiga alivio a tantas heridas abiertas.
Más de veinticinco años de dolor han dejado huellas profundas en miles de familias venezolanas. Las víctimas de violaciones a los derechos humanos merecen justicia, verdad, reparación y la promesa firme de que nada semejante volverá a ocurrir. Hoy contamos con los instrumentos de la justicia nacional e internacional para que los responsables respondan. Es hora de comprometernos todos con la Venezuela digna y solidaria que soñamos.
Nuestro mensaje es directo y nace del corazón bravo del pueblo:
- A quienes han cumplido órdenes que lesionan la dignidad de los venezolanos, les pedimos que elijan el lado correcto de la historia y contribuyan a desarmar todo lo que atenta contra la libertad.
- A quienes mantienen privados de libertad a los presos políticos, les demandamos su liberación inmediata para que las familias vuelvan a unirse y el país empiece a curarse. A los venezolanos que están dentro del país, les decimos: mantengan la fe, organicense en sus comunidades y defiendan con serenidad y coraje sus derechos.
A los que están fuera, les agradecemos su lucha incansable y les pedimos que sigan llevando con orgullo y verdad el mensaje de
Venezuela al mundo.
Es la hora de cerrar las puertas del sufrimiento, de abrazar a quienes han sido víctimas de la injusticia, de hacer que la verdad brille y de poner la dignidad y la justicia por encima de cualquier interés.
La libertad no es una promesa lejana: es el futuro que nos pertenece y que juntos vamos a conquistar.
¡Que viva el bravo pueblo de Venezuela!
¡Que viva Venezuela libre y unida!
Caracas, 06 de enero de 2026