Mujeres Todos Los Días

Por Antonio Ledezma

Mujeres: fuerza y reserva moral del mundo
Mujeres: fuerza y reserva moral del mundo

Hoy no celebramos una fecha en el calendario; honramos una fuerza de la naturaleza que mueve al mundo. Para quienes luchamos por la libertad, el reconocimiento a la mujer no cabe en veinticuatro horas: son mujeres todos los días.

Este mensaje nace desde el corazón del exilio, pero con la mirada puesta en las valientes que no se doblegan. Mi admiración infinita se dirige a esas mujeres que en Venezuela, Cuba e Irán resisten la bota de la tiranía. Son muros de contención contra el autoritarismo, referentes de dignidad que, con su sola existencia, desafían a los opresores.

Hablo de liderazgos que son faros en los cuatro costados del planeta. Referentes de coraje como María Corina Machado en nuestra Venezuela, quien ha despertado la esperanza de un pueblo entero; Maryam Rajavi, símbolo de la resistencia iraní frente al fundamentalismo; o Sanar Tajaichi en Japón.

Observamos a quienes asumen retos institucionales colosales, como Claudia Sheinbaum en un México superpoblado y acechado por el narcotráfico; y aunque mantenemos serias observaciones a su desempeño político, no dejamos de señalar su nombre como figura en la primera línea de mando. Saludamos también a Netumbo Nandi-Ndaitwah, referente del liderazgo africano en Namibia; el legado de Tsai Ing-wen en Taiwán; y en Europa, la firmeza de Ursula von der Leyen, Roberta Metsola, Kaja Kallas, Giorgia Meloni, Cayetana Álvarez de Toledo, Isabel Díaz Ayuso y Susana Díaz, junto a la trayectoria de Rebeca Grynspan en Costa Rica.

Pero más allá de los cargos, rindo tributo a la mujer integral: la que se ha formado profesionalmente con rigor, la que emprende y desarrolla iniciativas exitosas en diversas áreas, y aquella que trabaja incansablemente sin dejar de ser la madre abnegada que sostiene el hogar. Mi reconocimiento a la mujer que, por defender sus ideales, termina como presa política o en el duro camino del exilio.

Mención muy especial para las heroínas de la cotidianidad: madres, abuelas, hijas y nietas de los presos políticos, quienes luchan sin tregua por la libertad de sus seres queridos y de su patria. Entre ellas, mi leal y valiente esposa, Mitzy Capriles, mi roca y ejemplo de esa entrega incondicional.

A todas ustedes: gracias por ser la reserva moral del mundo. La libertad se escribe con nombre de mujer.